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La Garza Boyera

La Garza Boyera

Seguramente ya lo sabrán, porque su presencia – en Antofagasta, Chile- ha circulado masivamente en redes sociales, pero no podemos dejar pasar la oportunidad de mostrárselas -a los que no la han visto- y de hablarles de ellas.

 
Pues bien. Esta pequeña garza de origen africano, conocida como “garza boyera” por la gente y como Ardea ibis por los científicos, llegó desde su continente natal volando a través del océano, por extraño que parezca. Se asentó en las Guayanas y en Venezuela a fines del siglo XIX, y desde entonces se ha ido desplazando por todo el continente americano.


A fines de los pasados ‘60 llegó finalmente a Chile y desde entonces podemos verla en los campos, buscando su alimento. No es tan abundante en el norte, debido a la falta de vegetación, pero sí se le puede ver con cierta frecuencia.

Esta garza, a diferencia de las especies nacionales que son mayormente pescadoras, se alimenta de insectos, caracoles y pequeños vertebrados que busca en las praderas y en las tierras agrícolas. Tiene gran habilidad para cazar insectos, incluso los voladores como moscas, mariposas y libélulas. Pudimos verla en acción atrapando moscas, caminando activamente entre los macizos de gazanias de una avenida.

Es, exceptuando al esquivo Huaravillo (Ixobrychus involucris), la más pequeña de las garzas que podemos ver habitualmente en el territorio nacional. Aunque hay otras 2 garzas blancas, no hay forma de confundirla, ya que es más pequeña que las otras –por mucho-, tiene las patas y los pies de color amarillento grisáceo uniforme y el pico es amarillo anaranjado. La garza grande tiene también el pico amarillo, pero sus patas son enteramente negras. La garza chica por su parte, tiene el pico y las patas negras, y los pies de fuerte color amarillo. Además, al adquirir el plumaje reproductivo, la garza boyera muestra plumas de color anaranjado sobre la cabeza, el pecho y el lomo. Esta característica ya se comienza a mostrar en estas fechas, como se puede ver en las fotografías.

¿Qué por qué se le dice “boyera” o “bueyera”? Bueno, porque tiene la costumbre de seguir al ganado vacuno cuando pastan, ya que al caminar éstos van haciendo volar a los insectos, circunstancia que aprovecha la garza para atraparlos y comérselos. En otros países e idiomas se le llama “vaquera” o “pastora”, por esta misma costumbre de ir detrás de los animales, como si los estuviera conduciendo a algún lugar.


Es de esperar que se queden en nuestra ciudad un tiempo, al parecer alimento no les falta. Todo depende de que las dejen merodear tranquilas por nuestras plazas y avenidas.

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